Me caigo de las ganas
de trazar rayas mas decentes
que una hojita de papel
escrita con los ojos
dados vueltas
hacia una recta inquebrantable.
No sé,
pero esTo justo cabe
en unos cubitos cuadraditos,
adoloridos versos ...
viernes, 14 de octubre de 2011
El día de Norman
Este era un vago que escribía desde una mirada totalmente particular. Se fijaba en detalles, más que en cosas centrales. Hoy piensa con el hemisferio derecho, pareciera que tiene un gusto autístico por los objetos sin mayor significado. Pareciera que tiene el mal de Diógenes, porque cada vez que camina, recoge todo lo que le llama la atención.
Obviamente sólo él se entiende dentro de su mal, ya que la mayoría de las personas no suelen hacer esta aberrante recogida de datos. Algunos normales pueden ser, si es que los llamamos artesanos, panaderos del arte moldeable. Si usan sus dedos y manos para entrelazar creatividad, ideas y alambres, piedras de la costa, o tipos de objetos no tan raros, como los que recoge este tipo de Diógenes. Loica no puede preguntar por qué no le responden cosas que quedan en su corteza cerebral dando vuelta todo el día, porque no habla. El cree que no lo entienden, porque mira otras perspectivas de las cosas. A veces se da cuenta de que está haciendo cosas tontas y mezclando ideas absurdas que no van al caso. Causan gran desconcierto, burlas y hasta risas despectivas. Como digo, se fija en los aspectos más inútiles y secundarios de las imágenes, videos, conversaciones y hasta canciones. En días afortunados logra pensar con su otro hemisferio, y mas racionalmente, analizando mucho más lógicamente las cosas y los impulsos que se le pronuncian en esta gran obra de teatro de los que se hacen y son idiotas. Según el está entre los idiotas que temporal y periódicamente se hacen los zorros. Parece que es una breve racha de salida cotidiana a su forma de pensar y actuar.
Entonces dos veces supo y entendió, que existían aparatos psíquicos que eran muy diferentes, que les costaba mucho entender las cosas de la manera normal, que él casi siempre estaba en un estado pseudo psicótico pensando y produciendo su mundo ficticio y propio, desconcentradamente elaborando imágenes. Se movía por las sensaciones, más que por la lógica y analítica escucha de contextos, memorizaba sonidos, expresiones, imitaciones de otros, hasta muecas que las interpretaba de una manera muy igual a los dueños y doñas. Unos días se preguntaba muchas cosas, y su mente andaba a mil por hora, mientras que otros días eran una cruda nube gris, llena de un monótono tema. Siempre busca cosas llamativas, ideas y situaciones que lo hagan viajar lo más próximo hacia una impresión. Digo una impresión perceptiva, no una hoja de papel, obviamente.
Obviamente sólo él se entiende dentro de su mal, ya que la mayoría de las personas no suelen hacer esta aberrante recogida de datos. Algunos normales pueden ser, si es que los llamamos artesanos, panaderos del arte moldeable. Si usan sus dedos y manos para entrelazar creatividad, ideas y alambres, piedras de la costa, o tipos de objetos no tan raros, como los que recoge este tipo de Diógenes. Loica no puede preguntar por qué no le responden cosas que quedan en su corteza cerebral dando vuelta todo el día, porque no habla. El cree que no lo entienden, porque mira otras perspectivas de las cosas. A veces se da cuenta de que está haciendo cosas tontas y mezclando ideas absurdas que no van al caso. Causan gran desconcierto, burlas y hasta risas despectivas. Como digo, se fija en los aspectos más inútiles y secundarios de las imágenes, videos, conversaciones y hasta canciones. En días afortunados logra pensar con su otro hemisferio, y mas racionalmente, analizando mucho más lógicamente las cosas y los impulsos que se le pronuncian en esta gran obra de teatro de los que se hacen y son idiotas. Según el está entre los idiotas que temporal y periódicamente se hacen los zorros. Parece que es una breve racha de salida cotidiana a su forma de pensar y actuar.
Entonces dos veces supo y entendió, que existían aparatos psíquicos que eran muy diferentes, que les costaba mucho entender las cosas de la manera normal, que él casi siempre estaba en un estado pseudo psicótico pensando y produciendo su mundo ficticio y propio, desconcentradamente elaborando imágenes. Se movía por las sensaciones, más que por la lógica y analítica escucha de contextos, memorizaba sonidos, expresiones, imitaciones de otros, hasta muecas que las interpretaba de una manera muy igual a los dueños y doñas. Unos días se preguntaba muchas cosas, y su mente andaba a mil por hora, mientras que otros días eran una cruda nube gris, llena de un monótono tema. Siempre busca cosas llamativas, ideas y situaciones que lo hagan viajar lo más próximo hacia una impresión. Digo una impresión perceptiva, no una hoja de papel, obviamente.
El proceder creativo y la relatividad
La noche de hoy es el día de mañana y el ayer de hoy ahora no existe. No obstante está presente un Sr. que hoy presiente el mañana. Se llama ojo sabio.
Se acaba de espumar el tiempo presente como una esponja que años absorviendo, se traduce en un cancionero con letras recitadas por arlequines, unos habilosos interpretes.
Estas traducciones van absorviendo energia que tragadas por payasos, atoran.
Así, el lenguaje limita y el actor imita que no imita. Pero, no se limita a palabras.
Sobrepasa y no tirita. Interpreta y no cesa de representar mediante expresiones no verbales y simbólicas su proceder creativo.
Se acaba de espumar el tiempo presente como una esponja que años absorviendo, se traduce en un cancionero con letras recitadas por arlequines, unos habilosos interpretes.
Estas traducciones van absorviendo energia que tragadas por payasos, atoran.
Así, el lenguaje limita y el actor imita que no imita. Pero, no se limita a palabras.
Sobrepasa y no tirita. Interpreta y no cesa de representar mediante expresiones no verbales y simbólicas su proceder creativo.
Y con la diestra te lo digo
Dibujo, pienso y aprendo
¿Sabes?
Me comunico conmigo,
¿tienes algún problema con eso?
Yo miro a los cielos,
respiro y digo
Dios! ¿Dónde estás hoy?
Antes te gritaba,
a vivas voces
que me ayudes.
Nunca me escuchaste al parecer,
pparece.
Puedo decir parece.
Hoy solo te digo gracias.
Nada más.
El mundo natural me basta,
si existes
es bueno.
Sino,
no importa.
Igual creo aparecerías,
de alguna forma.
Derivada.
He dicho no lo sé.
¿Sabes?
Me comunico conmigo,
¿tienes algún problema con eso?
Yo miro a los cielos,
respiro y digo
Dios! ¿Dónde estás hoy?
Antes te gritaba,
a vivas voces
que me ayudes.
Nunca me escuchaste al parecer,
pparece.
Puedo decir parece.
Hoy solo te digo gracias.
Nada más.
El mundo natural me basta,
si existes
es bueno.
Sino,
no importa.
Igual creo aparecerías,
de alguna forma.
Derivada.
He dicho no lo sé.
Rayada, desbordada pasión
Curvilíneo es este poema
digno de una clara labor analitica
en la mente de todo artista desolado,
olvidado en el ayer,
que alaba en las pampas despampanantes
del río de la inspiración.
Que estornuda
como un jeroglífico pies arriba
en un acuario terrestre.
He de ser hoy.
Dislexia,
en el ficticio aroma
de la pluma,
del que dibuja
un cuadrado con pasión.
digno de una clara labor analitica
en la mente de todo artista desolado,
olvidado en el ayer,
que alaba en las pampas despampanantes
del río de la inspiración.
Que estornuda
como un jeroglífico pies arriba
en un acuario terrestre.
He de ser hoy.
Dislexia,
en el ficticio aroma
de la pluma,
del que dibuja
un cuadrado con pasión.
Lo juro
Juro,
que esta es una libre asociación,
prometo,
que no lo es.
Siendo que estamos aferrados al mundo
y sus secuaces lobos dulces.
que esta es una libre asociación,
prometo,
que no lo es.
Siendo que estamos aferrados al mundo
y sus secuaces lobos dulces.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Cantándole a Taita Dios (Milonga) - Evaristo Barrios
De curioso y arriesgao
una tarde de tormenta,
subí al cielo por mi cuenta,
en una nube sentao.
San Pedro salió enojao
cuando golpié la tranquera,
y rascándose la pera,
me dijo: Gaucho atrevido
ya he visto como has subido,
en una nube matrera.
“Debía mandarte al infierno,
por bandido y cachafaz.”
-Yo le respondí ahí nomás:
Cuando me oiga el Padre Eterno,
y con acento más tierno
le dije: “Hágame el favor
dejeme dentrar señor,
que con la guitarra mía,
quiero un rato de alegría,
darle a Dios, como cantor.”
Me hizo pasar. En un trono
estaba el viejo querido.
Dijo al verme: “Bienvenido,
seas cantor. Te perdono,
y siguiendo el mesmo tono
ande la bondá se encierra
me jué hablando de la guerra,
hecha por las ambiciones
y que andaba a trompezones,
pa’ poner paz en la tierra.
“Cantá -me dijo- cantá,
ya que hasta el cielo has llegao
que para hacerlo, te he dao,
talento y habilidá,
y jué tal la claridá
de mi voz en el relato,
que después de oirme un rato
dijo el viejito sereno:
Te has portao, como muy güeno
pero aura, tocame un gato.
Y cuando en un bordoneo
el cordaje retozaba
a Tata Dios le asomaba
las ganas de un zapateo,
y ya cumplido el deseo,
me dijo: “No he de negar
que me has hecho entusiasmar
con ese gato punteao
y solo porque es pecao
no me puse a zapatear.”
Me dio en el lomo un soplido
y me nacieron alitas
que eran blancas livianitas
y de plumaje pulido.
“Bajá áura, como has subido,
me dijo, si ese es tu empeño,
y pa’ todos me dio el dueño
del mundo la bendición...
Corto aquí la relación
que no ha sido más que un sueño.
una tarde de tormenta,
subí al cielo por mi cuenta,
en una nube sentao.
San Pedro salió enojao
cuando golpié la tranquera,
y rascándose la pera,
me dijo: Gaucho atrevido
ya he visto como has subido,
en una nube matrera.
“Debía mandarte al infierno,
por bandido y cachafaz.”
-Yo le respondí ahí nomás:
Cuando me oiga el Padre Eterno,
y con acento más tierno
le dije: “Hágame el favor
dejeme dentrar señor,
que con la guitarra mía,
quiero un rato de alegría,
darle a Dios, como cantor.”
Me hizo pasar. En un trono
estaba el viejo querido.
Dijo al verme: “Bienvenido,
seas cantor. Te perdono,
y siguiendo el mesmo tono
ande la bondá se encierra
me jué hablando de la guerra,
hecha por las ambiciones
y que andaba a trompezones,
pa’ poner paz en la tierra.
“Cantá -me dijo- cantá,
ya que hasta el cielo has llegao
que para hacerlo, te he dao,
talento y habilidá,
y jué tal la claridá
de mi voz en el relato,
que después de oirme un rato
dijo el viejito sereno:
Te has portao, como muy güeno
pero aura, tocame un gato.
Y cuando en un bordoneo
el cordaje retozaba
a Tata Dios le asomaba
las ganas de un zapateo,
y ya cumplido el deseo,
me dijo: “No he de negar
que me has hecho entusiasmar
con ese gato punteao
y solo porque es pecao
no me puse a zapatear.”
Me dio en el lomo un soplido
y me nacieron alitas
que eran blancas livianitas
y de plumaje pulido.
“Bajá áura, como has subido,
me dijo, si ese es tu empeño,
y pa’ todos me dio el dueño
del mundo la bendición...
Corto aquí la relación
que no ha sido más que un sueño.
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