viernes, 14 de octubre de 2011

Canto 5; "Volátil ave, sonoro mosquito"

Iba caminando, con las manos un poco arqueadas, como sosteniendo pequeñas pelotas, pero en realidad no tenía absolutamente nada. Sentía un leve hormigueo en mis manos, y también las sentía calientes, un poco raras, pero eran mis manos. Con estas dos herramientas de creatividad hacía volar mi mente, construía movimientos de papel, creaba ciclos de impresión, en fin eran mis manos y yo las controlaba. Las usaba para impresionar y para acariciar, para defender o para obrar, tenía manos, tenía años en mí haciendo cosas con ellas, tenían experiencia, tenía, tuve y tengo estas cubiertas del azul de inspiración, mojadas con el agua de la pureza, y con la pureza del fluido. Un poco empapadas de paz, un poco llenas de ideas y cosas por hacer, un tanto más de calor proveniente de la energía divina y bastante más, de sangre y oxígeno corriendo a través de mis venas.
Con estos útiles implementos, creo sentimientos y formo sonrisas, con manos de piedra o con manos de tela, toco corazones y abro puertas con la música, así como hasta las más rústicas aves hablan y penetran en el cerebro. Estas que tengo acá, son las que uso para expresarme, estas de aquí son las que se esconden en bolsillos, esta y aquella son las mías, tú y tú también. Con la siniestra escribo y con la siniestra tomo la sopa, a diestras golpeo y dirijo el galopeo, pero con ambas hago galopas seguidas de negritas, con la siniestra resuelvo y con la diestra me rasco. Pero aún así cuando me rasco las dos manos me siguen picando, ¿Por qué me pican tanto? Estos mosquitos están un poco violentos parece, medios sádicos, pican y pican y destruyen, rompen árboles, los cortan por la mitad y los queman, yo me pregunto cuál es la razón. Ahora hay muchos mosquitos, hay mosquitos americanos, otros en los polos, unos al este otros al oeste, en fin todos son mosquitos. Unos vuelan y pican menos que otros, pican más rápido que otros, pican y pican ¡ay! De mí los mosquitos como pican, los picantes mosquitos. Vuelan y vuelan los mosquitos, aletean y aletean tras impedimentos, pero nadie escucha sus alas, debe ser por que ya rompieron hasta su alas, tan destructores que hasta se quiebran ellos mismos, toman y toman rumbos y rumbos, dejan y toman, pican y vuelan, pero ¡demonios que pican! Ahondan en el estiércol, como las hormigas en el alimento y como los hipopótamos en el lodo. Son pegotes y picantes, ordinarios, tan comunes que se salen de lo normal, se escapan del sentido común. Miren a su alrededor, fíjense, hay varios insectos, tantos que faltan dedos en la mano y en los pies para contarlos. Llegan a hacer tanto ruido que estresan al unísono con sus aleteos por doquier, se trasladan como hormigas pero parece que no son tan inteligentes ni fuertes como este animalito, son un poco inconscientes, a veces concientes, pero sólo a veces, cuando se dan cuenta que todo esta hecho y cuando el pan ya está cocinado. Simplemente mosquitos picantes y ordinarios que no pueden ni siquiera cocinar un huevo, porque todo lo arruinan, no piensan solo aletean y actúan, y como pican los picantes, como aletean los comunes insectos, como comen los comilones comensales a la espera del acto y el error. También hay unos mosquitos especiales, que son de otra raza, más bien de otro planeta porque no les gusta comer y no les agrada lo mas delicioso, pareciera que son entes de otra dimensión que no necesitan de comida y agua para vivir, al parecer son sólo microorganismos, no les agrada lo rico, y aletean al ver una rica comida, no le dan paso a la delicia y lloran y como pican y aletean. Podría describir varios tipos, varios insectos y hasta abejas, pero es cosa de escuchar el vuelo y el aleteo, que no son difíciles de captar, porque ¡cómo pican y aletean los mosquitos!

De esto me di cuenta hoy, cuando estaba sentado en mi sillón azul, de repente pasaron unos volando, los miré, tomé mi pluma y comencé a trazar líneas, hasta dibujarlos bien picantes y muy sonoros. Seguí sentado en mi sillón, escuchando a unos pajaritos que pasaron por fuera de mi hogar. Sonreí y me alegré, porque los sentí tan alegres, que me dieron esa bella sensación que cambia completamente rostros, mueve personas y atraviesa mares y distancias. Esa que hace hormiguear el corazón y que hace saltar a los más pesados, la que hace sonreír a niños huérfanos, desnutridos y pobres, esa que es la más pura y la más linda, la alegría.
Cuando pasaron las aves volando, a parte de alegrarme conseguí estar sereno y comencé a dibujar unos montes nevados y puntiagudos, unos picos naturales blancos como las nubes, un lago gigante coloreado de un turquesa muy bonito, y un verde esparcido por toda la hoja, tracé un conjunto de curvas y garabatos hasta que forme este precioso dibujo de mi tierra. Que más bonito que mi tierra, mi linda tierra en donde vivo, la única parte en donde nieva y hay un sol que te calienta la frente al mismo tiempo. Ojalá dibujara y escribiera tanto mosquitos como paisajes todos los días y todos los días lo leyeran todas las personas del mundo y lo entendieran, para que de una vez por todas los mosquitos no sean los que molestan, para que en un santiamén cambien los mosquitos, para que dejen de aletear violentamente como lo hacen día a día y vuelen como las aves. Esas aves que cantan de una manera única, esas bellas vidas que no tienen manos, pero tienen alas, y llegan más lejos que cualquier persona que use las dos manos. Así mismo un día todos volemos en la misma sintonía y en la misma vibración, así de lindo como lo hacen las aves, así de rápido y fluidamente como planean los gorriones, así de fugaces como las estrellas que se encuentran en el universo, así de universales como todos podemos ser y como todos podemos volar. Con una mano, o con la otra, con una pierna o sin ninguna, teniendo conciencia y teniendo amor, porque no hace falta ni una mano ni un dedo, para usar nuestras alas y volar junto a los gorriones, loicas, zorzales entre otros seres de la naturaleza, dignos de respirar y volar todos al mismo tiempo. No hay impedimento alguno, ni motivo, para flaquear y sonreír ante los problemas y vaivenes de la vida, no hay nadie que no pueda emprender vuelo sonriendo, no hay ave que no pueda volar mientras tenga sus bellas alas.

“Vuelo pintado de gris, camino trazado como una directriz”

Estaba tirado sintiendo hormigueos, despierto y relajado. Comencé a soñar, llegué a una estructura grande, religiosa, bastante lujosa e impresionante. Era un palacio en donde se encontraba un conocido personaje, de repente aparecía al lado mío, rato después aparecía un caballo frente a mí y se sentaba en su cola, haciéndome saber el poder que había dentro de estas cuatro grandes paredes. Otras veces miraba el techo y encontraba lámparas totalmente lujosas y nunca antes vistas por mis retinas, otras veces sentía inseguridad, incertidumbre de qué era lo que estaba experimentando en ese momento.

Fuese como fuese esta bizarra experiencia me fue impactante, noté estímulos de gran calibre en el momento, sensaciones profundas acerca del origen de lo que estaba pasando. Le pregunté qué era lo que pasaba a este caballero de pelo largo (medio barbudo), y no se cómo lo hizo, pero me mostró unas imágenes en mi cabeza, como si su lenguaje fuera un correr rápido de imágenes mentales y de infinidades de letras, frases, y libros.

Vi unas cuantas letras, y palabras pero no tenían concordancia alguna, eran sólo conceptos sin muletillas que den sentido, algo se entendía pero era un lenguaje un poco raro. Entonces me dije; son palabras sin sentido, no les tomo importancia y no influyen en mi, las vi porque son parte de algo que no está en mis esquemas y no las comprendo, o simplemente son espejismos de algunos pensamientos cotidianos que ahondan en mi mente. Al otro día, me desperté impresionado del sueño impactante que tuve la noche anterior, pero aun así me levante rápido, cuando abrí los ojos cambió mi pensamiento, me desplacé por mi ciudad rapidísimo y disfrute del vivir nuevamente.

Era un día húmedo, como la lluvia cayendo en una casa hogareña brindadora de unos cuantos mates y calor. Día gris, pero día aprovechable como todos, día gris y día bello. Lo aproveché, pasé sobre el agua color café chaleco de lana y me embarré, pero lo hice por tratar de encontrar a un animal tan bello como una estrella. Era un perro color beige, tenía una cola larga y grande, bastante loca. Era una perra que aterra de su locura. Por lo mismo me causaba mucha simpatía, hacía que la viera y sonriera de forma instantánea. Lamentablemente se perdió y ahora no está, se siente el vacío de las impresiones y sensaciones que dejó.

Crudamente, ahora conozco y sé que cuando uno no tiene a la mano las cosas, animales, personas o ciertos elementos los añora mucho más. Es como si repentinamente aprendieras a querer y a apreciar lo que tuviste, a valorarlo y amarlo con tal sentimiento que nunca antes se podría haber imaginado.

Es entonces cuando empiezas a valorar cada momento de tu vida, ante pérdidas repentinas que tocan y provocan tu emoción, moviendo tu mente a diferentes pensamientos e ideas y trasladando el corazón hacia los recuerdos y crudas memorias. Hasta te pones en situaciones en las que estabas al lado de él o ella, escuchas esas conversaciones viejas, pero no son al cien por ciento reales, son recuerdos y huellas de lo que el mundo va dejando a través del tiempo.

Por otro lado, los acontecimientos vividos en la imaginación vuelan, tocan la puerta del sentimiento puro, y te tocan a ti también directamente en el cerebro. Toca que te toca a la puerta, dice la emoción en una canción. La ventana te susurra al oído que des unos pasos mirando hacia el cielo y avances unos cuantos más. Algunas veces se oyen estos susurros pero no se escuchan con el oído comprensivo, no se le prestan atención a los fonemas de dicha ventana, se recae en el mismo lugar, o simplemente retrocedes unos cuantos pasos.

En fin, la ventana y otras cosas me dicen que la clave es trazar el camino y abordarlo de manera feliz, positiva y optimista, escuchar a la ventana, o quizás también al tragaluz, o al tragaluz en la noche, sintiendo los sonidos más oscuros, tenebrosos y peligrosos rugidos de osos sonoros. Se escucha, se oye y se comprende, que los pasos se dan para atrás y para adelante prestando atención tanto al pasado como presente. Pero se siente que la ventana y otras llamadas ranas dicen; céntrate en el ahora, mira hacia atrás y extrae los buenos recuerdos, aprende de los malos y realiza pasos seguros rumbo hacia delante, ya que es fácil chocar hasta con un estante al instante.

¿Con quién tengo el gusto?

Hoy y ayer llovió fuerte, mi rabia hizo sacudir el mar. (Dijo Poseidón).
Comía nuez y reposaba mi trasero en una especie de cama grande. Leía a un vago, pero sagaz cantor. Más específicamente el siguiente fragmento; "se tocará la puerta de la impresión y la atención ¿quién responderá al frontis, el que quiere contestar o el que no lo quiere así?"
Escuche unos tacos muy fuertes sonando hacia mi puerta. Mi tía llega a mi casa. Tocan la puerta, ¿quién es?
-Minerva, dice entonada.
Relacioné tacos rápidos, y sonido agresivo hacia el superior de la puerta. Dije es ella. Por supuesto, abrí la puerta.
Escucho: ¡¡¡Hijo!!! ¡No sabes lo que sucedió!
-Pensé la hiedra se secó. ¿Con esta lluvia?
Me decía que este no era el momento ni la situación adecuada para decirme la noticia (luego de mirarme con nerviosismo patológico). Le dije no escondas nada.
Ella pronuncia: tu tío murió.
-No, no. ¡NO! No puede ser verdad, mi tío es como un arrayán. Esto es mentira, dije yo. No puede ser. (Luego de una mirada fría, apática más bien)
Caí al suelo de rodillas, como un caballero de piel rosada, ante el rey comunicador.
Momentos más tarde, la nieve hecha piedras voló hacia mis oídos y frente. Antes de que me dé cuenta de que todo era verdad, la dama desencarnada me abraza, ahí en la nieve gris. Sí, en el piso de mi hogar.
Mis lágrimas se adueñaban de su cabello bello como Helena, mientras me frotaba la espalda muy fuerte. Entendí que el tiempo no volvería atrás jamás.
Ahora sería en parte un dibujo, un vago recuerdo, el té con mi tío, lo más simple.
Anda a dormir mientras te preparo una hierba, me decía ella.
Le respondí: No quiero más hierbas, ni hiedras.
Yo pensaba cómo iba a poder dormir, cómo comería, cómo respiraría luego del rayo de Zeus. Cómo, además de estar atrapado en un corral. Con crudos caballos como rayos, y el feo Morfeo.
Me llegó al hueso, como esas puntadas dentro de ti, luego de un vaso refrescante con alfileres rojos. Tan filoso como un cuchillo, me punzó el corazón, ella. La vívida, muerta y real noticia infame.
No me di cuenta, y me quedé dormido encima de mi escritorio, con la cabeza encima de mi brazo derecho.
Al otro día, claro, cuando me desperté, tenía a un débil y doloroso amigo que sostenía mi cabeza. También el brazo dormidísimo. Dije esto no puede ser, por enésima vez.
Me comuniqué con él, al instante.
Cronos se aparece en dos movimientos, pasa el caballero tiempo.
Contesta la agonía, acompañada de la tristeza, cubierta de una piel dicen rosada.
¿Con quién tengo el gusto? ¿Con el placer?
-No, con el miedo, el dueño de tu sueño.

Mamá diles que sientan

Después de estar varios días postrado en mi lecho, puedo sentir mis piernas. ¡Qué alegría más grande!, puedo caminar. En un momento la ese de sonrisa voló por los aires, se hizo viento, y el viento se hizo brisa, tan alegre, tan alegre, que pude respirar perfectamente bien y muy tranquilo, hasta los nuevos días. Días nuevos, días bellos, días de sol y lluvia, lluvia alegre y atractiva, agua que llega al cuerpo y lo purifica, te empapa de alegría pura. Estoy aquí, ahora en un bosque verde, de múltiples árboles, y pocas rocas, en un bosque, en una arboleda de paz. ¿Lo han sentido? Pocas personas, creo yo. Yo podría decir que soy un afortunado, puedo disfrutar y más ahora. Nuevamente con el tacto de mis piernas, aprecio lo que es atravesar un bosque verde como una manzana, tengo la dicha y la alegría de poder decir que he respirado un rico aire, en medio de grupos de manzanas vírgenes, en bosques en donde sólo existe la paz y sabiduría del oxígeno. ¡Qué más bello que lo bello! ¡Qué más puro que el aire obsequiado por las plantas y los árboles de la madre tierra!

Madre tierra, tantas sonrisas que das a infinidades de personas, y madre humana, tantos hijos que brindas, pero tanta destrucción que ejecutan ellos. Madre OH bella madre, ¿madre del conflicto?

Eres muy pura y bella OH bella madre, pero por ti es que ocurre todo, por tus frutos, y tu herencia, los más desdichados sufren y los más afortunados disfrutan de ti así como de la vida, ¡OH madre del conflicto!

OH madre, tienes hijos negros, también blancos y amarillos, verdes con hojas también, grises y duros, blancos y transparentes también. En fin, varía la música, los besos, el amor y el odio, las miradas, el dinero, la belleza, el agua, ¡todo! Todo está en constante cambio, entonces, si se fluctúa tanto ¡dime el porqué de cambios tan bruscos!, ¿son adoptados tus hijos? ¿Hay sólo un descendiente?
Si fuera así no dependería del género, sino de la fuerza del cambio, el instinto de lo distinto versus lo igual, y el grado de diferencia que ocurre entre estos, y entre ciertos momentos, ambientes, sentimientos, sensaciones, objetos, cosas vagas, ¡pero elementales!

Un día una niña llora, porque no tiene a su madre cerca, porque está en medio de un terremoto, tiene hambre, frío, pena, y no es capaz de moverse por sí sola en medio de un desastre ¿Qué hace? Cambia para estar bien, como estaba antes ¿Y si nunca estuvo bien? Entonces hay un motivo detrás, una causa antes del efecto, un huevo antes que una gallina, ¿o una gallina antes que el huevo? Efecto ante motivo, problema después de solución ¿o solución para tener más problemas solucionables?
Billones de dudas puedo plantear, como también lo hizo Buda, pero esto queda en merced de cada mentor y cada ente pensante, que le dará un sentido y una forma, una estructura compuesta por partes, una idea que formará un concepto, y en futuro una palabra hecha papel.
Sí, yo, Loica sigo filosofando, así como las madres siguen procreando, así como la madre tierra sigue creciendo y creciendo, así como la madre del conflicto, provoca incendios, derrumbes, muertes y hambrunas, así como todo cambia y fluctúa. Como todo mirado desde un cierto lado, causa una vaga impresión. Como desde arriba es a abajo o izquierda como es a derecha, como se puede formar algo grande y estruendoso, algo atendible e importante, como también algo realmente preocupante y sin cesar.
Por favor madre del conflicto detén tus fuerzas, OH madre tierra vence y sana mentes, terremotos, desastres y haz nacer nuevas manzanas verdes para un nuevo oxígeno, madre humana danos buenos hijos, que los que están son faltos del verbo sentir y faltos de sentido común, hazlos sentir por favor, diles que cambien.

Del corazón

Cómo revivir aquellos bellos momentos en los que todos en algun momento eran uno en mi, como volver hacia atras y sentir la ilusion de cariño temporal, como saber si fue torpeza o cariño, como saber si volvere a tener lo que tuve, como tener algo que nunca tuve y que los mas minimos indicios de acercamiento fueron evadidos y corridos de la faz de mi ser, como recuperar segundos en el fluir constante, como recordar esas pesas centesimas de esas mismas, como una foto o como un acto vívido, cómo? como saber si hay algo de union en lo que fue matiz y produjo frutos tan diversos, como repudiar a las mas minimas gotas de lluvia acida, teniendo en cuenta que es natural para el arbol mojarse y ser mojado, como encontrarme con lo que realmente fui, como no escuchar a los que dicen saber entender, si los mimos simios son los que se jactan de ellos mismos y no se respetan, como nadar entre el mar de boyas coloridas, si hasta la misma agua no se ve, como responder a lo irrespondible, cuando la respuesta es el pensamiento incontrolable.

Entre las nubes

Sentado, también parado, corriendo, trotando, volando, soñando, recorriendo, tocando, oliendo, escuchando y oyendo me concentro en mi respiración. Me entumezco de una paz blanca como las nubes y suave como la yema de los dedos de Buda. Comienzo a volar rápidamente despegando mis pies desde el suelo rocoso. Ahora estoy en el cielo escuchando cantos de aves y hasta de ángeles, pero otras veces en el cruel infierno, aferrado a un sádico y puntiagudo tridente de pecados y de furia, corrompido por el rápido pestañar y el sin pensar doy paso a la maldad sin querer hacerlo. Pero esto no me ocurre casi nunca, pienso que ocurre más veces en los sagaces de impaciencia y en los impulsivos, que en los pensativos y pasivos. Al escuchar la caída de unas cuantas estalactitas pienso en su velocidad, también que si cae y si se quiebra, puede ser positivo o negativo, blanco y negro a la vez, extremidades de polos tajantes, que no otorgan piedad alguna a los errores. Te equivocas y no te das cuenta, o te das cuenta más tarde cuando los blancos osos ya invernaron, o cuando una simple gota de agua comenzó en la cúspide y terminó en el Pacífico.
Fugaz brillo que das por leves momentos la alegría de saltar más allá de la estratósfera y gritar por doquier, ¡dame más visión de alegría para brindársela a quienes son necios, vacuos de pasividad y comprensión de los actos! ¿Dame un poco de tu luz? ¡Gracias!
Sospeché que pasó una estrella fugaz frente a mi entrecejo.
Sonreí como un bebé a los dos meses, vacilé como una almeja ante un toque, me trabé como un tartamudo epiléptico, lágrimas corrieron a través de mi mejilla mientras divisaba la fina manta de luz en la estrellada noche, comenzó a recorrer por mi psique el trote de acontecimientos dolorosos y amorosos, osados y estúpidos, alegres y sonrientes, fuertes e impresionantes, relajados y pasivos, rápidos y disléxicos, concretos y abstractos. Vi mi vida en un segundo y me dije a mí mismo: “ Por qué tanta crueldad y estupidez mientras otros sabotean sonrisas y recuerdos, por qué los fuertes maltratan a débiles, por qué sólo actúan y no piensan, o por qué otro piensan y después actúan, por qué existe este desequilibrio tan crudo y fuerte, que hace llorar a los más duros o sufrir a los más puros?
Extremadamente cuestionable, lamentablemente aprendido lentamente, tras muertes, guerras y sinfines de mentiras estúpidas. ¡Nada! Netamente ilógico, pero es así como ocurre; unos tontos pero no tanto, otros inteligentes pero a la vez estúpidos emocionalmente, unos genios por ahí, otros vagabundos por aquí.
Por otro lado es viceversa y por el lado puede ser derecho, como puede ser ilógico o también anormal. Despiadados simplemente…

La gama de dolores

¿Y por qué dice el sabio, cuando todo lo pregunta?
Sagaz paz que truenas a través de los mares, te escondes como una lombriz en la tierra, corres como un auto, al tanto de tu muerte.
A ti te digo, ¡flojera de porquería!, que te alojas dentro de mis pensamientos. Refúgiate en mis brazos, apoya tu cabeza, que por mientras sueño.
Algo así como un trabalenguas traba mi ventana, como una lengua de perro buscando su cola, como una dama desencarnada, sintiendo su brazo largo y aburrido mientras ésta estalla.
Este es uno de los fomes no tan buenos, es uno de los buenos no tan malos, es uno igual. Se une con unas cuantas palabras mientras estornudo. Se une la tierra con el cemento, como el nervio con un tartamudo. Terminé, hasta medio lento he dicho. Nos vemos en un nicho, he dicho raro bicho.